1 de diciembre de 2007

El turismo sanitario: una nueva forma de viajar

La semana pasada se clausuró en Madrid el Congreso Europeo de Pacientes en el que se constató que España se ha convertido en el primer destino turístico europeo en cuanto a sanidad se refiere, es decir, que en cuanto el señor de turno se sienta mal y empieza a ver que le falla el corazón, se coge un avión y se espera tranquilamente a que le dé el ataque al corazón en España, porque es en este país donde la seguridad social es gratuita. En los demás países europeos, funciona con un sistema de aseguradoras. Como eso nunca lo hemos vivido no nos damos cuenta realmente de lo que supone pero para hacernos una idea significa que tenemos que asegurarnos como quien asegura un coche, además con diversas modalidades. Por poner un ejemplo, en Bélgica pagas tu seguro anualmente eligiendo entre las diferentes mutuas existentes. En unas te ofrecen "el pack" de hospitalización incluida (pero hasta cierto tipo de operaciones. Puede cubrirte operarte de apendicitis pero olvídate que te cubra un operación que requiera una larga hospitalización puesto que esto cuesta dinero). Algunos partidos políticos conservadores aprovechan esta situación para proponer que se privaticen los hospitales y así evitar que los europeos viajen a España para aprovecharse de esta situación.

Dentro de este congreso se oyeron voces que llamaban a la sensatez pidiendo un sistema sanitario europeo equilibrado en el que no hiciera falta viajar a otro país para poder disfrutar de este derecho en igualdad de condiciones. Por otro lado, también se pidió que se estudien las formas de reembolso entre países que eviten la sobrecarga de los sistemas sanitarios receptores, así como la elaboración de centros sanitarios y especialistas médicos que justifiquen los desplazamientos.

Abogar por un sistema sanitario europeo igualitario es el déficit a subsanar en el futuro de la Unión Europea. No puede haber libertad de movimiento para los trabajadores, ni querer fomentar la movilidad de trabajadores cualificados si luego las desventajas sanitarias no van a compensar esa movilidad. Esperemos que un día lleguemos a ser realmente "europeos".