1 de diciembre de 2007

Nuestra salud, a debate en la Unión Europea

Lo cierto es que los ciudadanos europeos no nos damos cuenta que todos somos Europa y que dentro de las instituciones europeas, nuestro futuro está en juego. Un ejemplo muy claro es la Directiva “Servicios”. Esta nueva Directiva que se pondrá en marcha a partir del 2010, pretende facilitar la movilidad de los europeos que prestan un servicio determinado en un estado miembro y que exista una libertad para prestar esos servicios entre todos los países europeos. ¿Qué se entiende por “servicio”? Pues citando literalmente la Directiva “cualquier servicio prestado a cambio de una remuneración económica”. No todos los servicios que se prestan en la UE entrarán dentro de esta Directiva ya que se excluyen, entre otros, los servicios de transporte, los servicios financieros o los servicios sanitarios. Es interesante comprobar como estos últimos, los sanitarios, no serán ofrecidos para todos de la misma manera. El problema sea quizás la gran diferencia en funcionamiento, administración y reembolso de los gastos medicales. A muchos de los españoles, lo del reembolso nos suena a chino y es que nosotros pagamos con nuestros impuestos el sistema sanitario y cada Comunidad Autónoma lo administra, ya que las competencias en asuntos sanitarios están transferidas. En otros países, siendo la mayoría, por obtener una atención sanitaria hay que pagar en el mismo momento en el que se entre en el hospital. Las que se llevan una buena parte de nuestro dinero (sino nos encontramos en otro país) es la aseguradora de turno. Para que nos hagamos una idea, la sanidad funciona como si nos compráramos un coche. Tenemos que asegurarnos, tenemos que elegir la que mejores prestaciones nos ofrezca y por supuesto, lo mismo ocurre con los hospitales (en España, la sanidad que se ofrece es igual en todos los hospitales) porque se crea una competencia entre los servicios sanitarios.

¿Por qué os cuento todo esto si los servicios sanitarios están excluidos de esta Directiva?
Porque ahora mismo se debate en las instituciones europeas si deben de incluirse o no. Las desigualdades son enormes entre unos países y otros y la sanidad sigue siendo un derecho para todos y todas. Por el momento sabemos que en el Parlamento Europeo se ha adoptado un informe en el que se cuenta la necesidad de crear un marco jurídico para la prestación de los servicios sanitarios transfronterizos que garantice un acceso mejor a los pacientes, además de servicios apropiados y de alta calidad, su desarrollo y su financiación. Nada está claro aún. Se sigue discutiendo y debatiendo pero lo que sí está claro, desde mi punto de vista es que si somos europeos y se ha conseguido que no existan las fronteras por ejemplo entre los trabajadores, no deberían existir fronteras para disfrutar de los mismos servicios, especialmente nuestra salud.

Os mantendré informados de lo que acontezca en Europa sobre este tema.