28 de febrero de 2008

Mi voto ya está en la urna. Elecciones 2008

La mayoría de la gente tiene decidido su voto mucho antes de las elecciones. En mi caso, como residente fuera en el extranjero, los preparativos han llevado meses. La inscripción en el registro, el papeleo en el consulado… En cuanto he recibido la carta certificada he votado, incluso días antes del primer debate. Mi preferencia no iba a cambiar por un debate o una campaña electoral más mediática que otros años. Además, no creo que los partidos y candidatos estén dando suficiente importancia a los temas que me interesan, por lo que mi voto no iba a cambiar de ninguna manera con esta campaña.

Una de las propuestas que más he escuchado es el bilingüismo inglés-español. Los españoles tenemos un complejo de inferioridad enorme porque tenemos dificultades para aprender otras lenguas. Los profesores de inglés se están frotando las manos desde que empezó esta campaña porque van a tener más trabajo que nadie. Me parece bien que se proponga que todos y no solos unos pocos escogidos podamos defendernos en inglés pero creo también, que hay que defender el uso del castellano por todas partes. En Estados Unidos, que los candidatos chapurrén español es tan necesario para ganar las elecciones como el dinero para financiar sus campañas. Y en Europa, crece el número de europeos que eligen el español como segunda lengua. Sin embargo, cada vez hay más chavales que escriben peor en español, que su cultura general deja mucho que desear y que simplemente no leen. De todo esto y de fomentar la cultura del esfuerzo no se habla en la campaña.

Tampoco oímos hablar de Europa. Los españoles no conocen la Unión Europea. Lo único que saben es que España tiene que ser europeísta para obtener fondos. Pero España dejará dentro de muy poco de recibir fondos porque han entrado nuevos países que los necesitan más que nosotros. Y después, ¿qué? Cómo afrontar este cambio, de ser país receptor a ser país pagador, no es un tema que se toque en la campaña. De hecho, aún no he oído ninguna propuesta real sobre la Unión Europea.

Por el momento, solo he escuchado a los diversos candidatos decir: "Pues yo hice esto y tú no", "Pues yo antes que tú lo hice mejor". Como niños, con el famoso "yo no he sido" o "yo lo hice mejor". ¿Por qué no nos cuentan qué pueden hacer para mejorar nuestro país y nuestra calidad de vida?

Yo ya he votado y no me arrepiento de no haber esperado porque no creo que unos días escuche realmente propuestas novedosas. Aún así no hay que olvidar a los indecisos o a los que no tienen claro sí quieren votar. A éstos les diría que fuera cual fuera su opción tienen que votar y que cuando lo hagan, se acuerden de los millones de españoles que residimos en el extranjero que tenemos que preparar el papeleo con bastantes meses de antelación, simplemente para que nuestra voz se oiga fuera de España.

3 comentarios:

Amelia dijo...

Hola, soy sueco. Encontré su blog en el foro Debate Europe (http://forums.ec.europa.eu/debateeurope/index.php).

Sólo quería decir que nadie sabe nada de unión europeo. Ni españoles ni suecos. Es porque la organización no es tanto democrático y también cerrado.

Además, pienso que el tratado de Lisboa sólo es lo que dije usted: los ministros y los otros tratando a ganar más fuerza y influencia para los mismos sin explicar o preguntar que parece la gente.

Espero que voy a verla en el foro en el futuro. :)

Macarena Rodríguez dijo...

Gracias Amelia por tu comentario.
Tu colaboración pone de manifiesto que no sólo hay falta de comunicación recíproca entre españoles y UE sino en todos los países de la Unión. La UE tiene una ardua tarea por delante antes de seguir con su ampliación...

óscar dijo...

Amelia tiene un punto de razón. También me alegra mucho ver que hay europeos con voluntad de romper una de las fronteras más duras: la del idioma. Chapeau!

Y al hilo del tema de tu entrada. Yo aún estoy esperando que me llegue la documentación para remitir el voto. Estoy desencantado con los partidos. Sus discursos son demagogos, faltos de sinceridad. Bueno, prefiero no seguir, que me pongo de mala leche.

¡Un saludo!