12 de junio de 2008

El futuro de la UE depende de Irlanda

Esta mañana navegando por la prensa digital me he encontrado con este contundente titular o similar. Parece ser que la UE no tendrá un futuro si un país, como Irlanda, de 3 millones de habitantes no ratifica el Tratado de Lisboa.

Creo que estas afirmaciones no son justas. Es cierto que el único país que va a realizar un referendo es Irlanda y que puede que el resultado no sea el que todos esperan. Pero no por ello, la Unión dejará de existir ni podremos seguir avanzando en cuestiones europeas. La mayoría de la legislación que nos afecta proviene de la UE y esto no va a cambiar. Lo único que ocurrirá es que las negociaciones volverán a empezar para agrupar todo lo recogido en los anteriores tratados de una forma más clara y moderna, como ya se ha hecho en el Tratado de Lisboa. La mayoría de la población europea no tiene claro por qué otro Tratado ni mucho menos porque una Constitución pero si que sabemos que hay una deficiencia democrática en las instituciones, que la UE no acaba de comunicar con el ciudadano y que en general, es un poco difícil comprender que nos afecta y como podemos contribuir a que el cambio se haga realidad. Tarde o temprano avanzaremos en estas cuestiones.

La UE tendrá un futuro, de eso no cabe la menor duda. No podemos ir hacia atrás en los avances ya realizados. Sin embargo, cómo se llame ese futuro, Tratado de Lisboa o Constitución no lo sabremos hasta que todos los Estados miembros ratifiquen este último intento. Crear el miedo y la confusión porque Irlanda no lo apruebe significa ayudar a los euroescépticos en sus tesis contra una Europa unida. 50 años de construcción europea no se derriban así como así.

Por tanto, quiero hacer desde este blog un llamamiento a la calma y a considerar las alternativas. Esperemos a ver que pasa cuando los colegios electorales irlandeses cierren a las 9 de esta noche. Entonces será el momento de hacernos preguntas.